Los suplementos alimenticios son productos diseñados para complementar la dieta diaria y proporcionar nutrientes esenciales que pueden no ser suficientes en la alimentación habitual. Estos suplementos pueden incluir vitaminas, minerales, antioxidantes, aminoácidos, hierbas y otros compuestos. Su propósito es apoyar y mejorar la salud general, prevenir deficiencias nutricionales y optimizar el funcionamiento del cuerpo.
Por ejemplo, los antioxidantes ayudan a combatir el daño celular causado por radicales libres, mientras que los suplementos de fibra pueden mejorar la digestión. También los hay para fortalecer el sistema inmunológico, la salud cardiovascular, o mejorar el rendimiento físico y mental. Es importante recordar que los suplementos no deben reemplazar una dieta equilibrada, sino que deben ser utilizados como un complemento para asegurar que el cuerpo reciba todos los nutrientes necesarios.